La primera generación en la Escuelita zapatista terminó (por ahora). Para quienes no pudimos asistir esta vez es un incentivo enternarnos de su devenir en palabras de quienes fueron alumnos y mantuvieron la mirada y los oídos atentos a todo lo que ahí se vivió. Andrea de Buen Juárez, una chica estudiante de la UNAM nos comparte sus experiecias:
Escuela oficial VS Escuelita zapatista
Yo soy la escuelita zapatista y no intenten que me parezca a la oficial,
dentro de mí no hay aulas que limiten los sueños, ni maestros que regañen al preguntar,
tampoco existen los miedos por aquello que se debe evaluar,
dentro de mí no hay aulas que limiten los sueños, ni maestros que regañen al preguntar,
tampoco existen los miedos por aquello que se debe evaluar,
aquí cabemos todos y todas, sobretodo las que se animen a bailar,
porque las clases comienzan con ritmos que el cuerpo puede disfrutar.
porque las clases comienzan con ritmos que el cuerpo puede disfrutar.



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