domingo, 11 de enero de 2015

Palabra, arte, cultura y compromiso político en el Primer Festival mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el capitalismo.









El estudio y el análisis son también armas para la lucha.
Pero ni sola la práctica, ni sola la teoría.
El pensamiento que no lucha, nada hace más que ruido.
La lucha que no piensa, se repite en los errores y no se levanta después de caer.
Y lucha y pensamiento se juntan en las guerreras y guerreros, en la rebeldía y resistencia que hoy sacude al mundo aunque sea silencio su sonido.
Pensamos y luchamos las zapatistas, los zapatistas.
Luchamos y pensamos en el corazón colectivo que somos.
Subcomandante Insurgente Moisés.

Este 1º., de enero 2015, se cumplieron 21 años de la aparición pública del Ejército zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en México. No es poca cosa mantener 21 largos y difíciles años de lucha constante y congruente, sin mover un ápice las demandas iniciales de Democracia, Paz, Libertad y Justicia (junto a las demandas por vivienda y trabajo dignos, alimentación suficiente, derecho a la salud, a la educación, a la cultura, la defensa del Territorio). No es poca cosa sobre todo cuando en el mundo capitalista se está acostumbrad@ a usar y tirar, a ver cómo los “movimientos” nacen, crecen, tienen “su momento” y desaparecen de la escena. Es lo normal para algun@s personas, como si de una mercancía se tratase. Los zapatistas están “volteando la tortilla” contraviniendo esta lógica capitalista y demostrando que lejos de desaparecer, cada día se reinventan, que su capacidad creativa junto con la ética que atraviesa cada acción que realizan, rompe los cercos des-informativos para extender su pensamiento y ejemplo a cada rincón del orbe, que sus convocatorias siguen siendo atendidas por miles de personas dispuestas a atravesar océanos, mares, continentes, fronteras; para encontrarse con sus herman@s de lucha.

La celebración del aniversario fue, como acostumbran l@s zapatistas, un llamado a la sociedad comprometida de México y del mundo, para reunirse a compartir las experiencias del despojo capitalista, compartir las formas de organización contra éste que cada colectivo o individuo practica en su lugar de origen y sobre todo, asumir el compromiso de continuar resistiendo al capitalismo hasta conseguir su aniquilamiento y dar lugar a otro mundo. Para ello convocaron al Primer Festival mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el capitalismo, organizado por el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en un importante esfuerzo por reunir en un mismo punto geográfico a luchador@s sociales de todo el mundo, dispuest@s a mantener palabra y oído atentos para compartir dolores frente a las diversas formas de despojo del capitalismo, pero sobre todo para aprender de las resistencias que cada cual desarrolla frente a ellas y hermanarlas. (Consultar el Programa en: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/11/26/primer-festival-mundial-de-las-resistencias-y-las-rebeldias-contra-el-capitalismo/ 

El Festival se realizó mediante “comparticiones” que se efectuaron en diferentes territorios indígenas en resistencia, cuyos anfitriones, en medio de los problemas que enfrentan, se dieron tiempo para organizar la recepción de los miles de compañeros nacionales e internacionales que hicieron suya la convocatoria, a quienes ofrecieron lo mejor de sí mismos para que las reuniones se llevaran a efecto de la mejor manera posible.
Desde las primeras comparticiones se hizo patente que las formas de despojo capitalista son las mismas en todo el mundo, de acuerdo a las riquezas que cada territorio mantiene y que son ambicionadas por el gran capital. Una constante fue el despojo de territorios para la construcción de megaproyectos o “grandes obras inútiles”, como las llamaron l@s integrantes del Movimiento total de Italia, llámense aeropuertos, vías de comunicación terrestre, unidades habitacionales de lujo, proyectos turísticos. El despojo del agua, las plantas medicinales y demás recursos naturales que se está implementando en los territorios indígenas quienes los han protegido durante milenios y ahora les están siendo arrebatados. La extracción de minerales con tecnologías altamente contaminantes que se desarrolla en todo América Latina, desplazando comunidades y pueblos enteros.

Otro tema recurrente fue el de los innumerables presos políticos que se encuentran en diferentes penales del país o del extranjero, como consecuencia de sus ideas políticas, por la defensa de su territorio y sus recursos naturales, por ser base de apoyo zapatista o anticapitalista. Durante el desarrollo de las comparticiones fue posible escuchar las voces por vía telefónica, de varios compañeros presos en diferentes penales quienes a pesar del encierro injusto en que los mantienen, conservan alto el ánimo y firmes sus convicciones. El grito de ¡PRESOS POLÍTICOS LIBERTAD!, se escucho con frecuencia.

Es importante subrayar la diversidad de razas, orígenes, colores de piel y lenguas que coincidimos en uno u otro sitio de las comparticiones (no tod@s pudimos asistir al Festival entero, salvo los compañeros y compañeras del Congreso Nacional Indígena que hicieron todo el recorrido junto a los familiares de los 23 jóvenes desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa, quienes fueron invitados especiales en este Festival). Diversidad que no impidió el reconocimiento mutuo, la camaradería y el hermanamiento en la lucha común contra el capitalismo, pues comunes son también las formas de resistencia que se desarrollan en uno u otro punto del planeta tierra: en Francia, en Argentina, en Italia, en Ecuador, en Dinamarca, en Estados Unidos, en Filipinas, en México, en España, etc.

La lucha más presente en todo el recorrido del Festival, fue siempre la que desarrollan los familiares de los estudiantes desaparecidos de la Normal rural de Ayotzinapa. Los asistentes pudimos escuchar de viva voz su dolor y compartir su rabia por lo sucedido a esas jóvenes promesas, atacadas por el poder al que le estorba el conocimiento, la conciencia y el compromiso con los de abajo, y cuyo destino se desconoce hasta hoy, aunque familiares y sociedad sabemos que el estado los tiene. Familiares y sociedad organizada ahí reunida acordamos que no cesaremos en nuestra exigencia ¡¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!!



Es sobre todo importante destacar que aunque se habló de dolores provocados por la injusticia social que trae inevitablemente consigo el capitalismo, el carácter festivo se vivió a lo largo de los quince días de convivencia entre personas de todo el mundo, lo cual reitera que la lucha contra el sistema capitalista es cosa muy seria y no pocas veces dolorosa, pero no necesariamente triste ni ceremoniosa, ¿qué revolución no es una fiesta?, se preguntaba Michel de Certeau (La toma de la palabra y otros escritos políticos). Si son tan escasos los momentos de alegría que el capitalismo depredador nos permite como desposeídos, como gentes de abajo y a la izquierda, hay que vivirlos de manera intensa y con alegría.

Desde la primera compartición que se llevó a cabo en la comunidad indígena ñathö, de San Francisco Xochicuautla, Lerma, Estado de México (cuyos habitantes enfrentan al Estado que intenta despojarlos de su territorio y tienen ya una lista de prisioneros políticos por esta causa) hubo cantos rituales y tradicionales, como “la danza de los arrieros” interpretada por los mismo anfitriones quienes según comentaron, simboliza “lo que antes era la hacienda, en donde el patrón esclavizaba a los peones”, por eso es que en sus bailes y cantos, están presentes “el patrón, el administrador, el mayordomo, el rayador, los atajadores, los peones...”. Para esta población otomí, el baile recrea uno de los episodios más difíciles de superar y actitudes que aún no se han erradicado del todo, se puede decir que “el baile funge como una suerte de exorcismo.“ Crónica primera compartición: http://subversiones.org/archivos/111791 

También estuvieron presentes entre muchos otros representantes, los delegados de la Tribu Yaqui que desde hace tiempo lleva a cabo su lucha contra la construcción del Acueducto Independencia, un megaproyecto que busca extraer el agua del Río Yaqui (que les pertenece por decreto presidencial de Lázaro Cárdenas de 1940) condenándolos a la sequía. La oposición al acueducto ha llevado a los encarcelamientos de Mario Luna y de Fernando Jiménez. 

Además de expresar su palabra sobre su lucha, los delegados de la tribu Yaqui ofrecieron dos representaciones de la “danza del venado”, en la que se narra la caza de este animal sagrado y su enfrentamiento con el cazador, un ritual que rara vez se puede apreciar realizado por sus creadores fuera del territorio sonorense. “También los yaquis cerraron los tres días de encuentro con un protocolo que, del mismo modo que la danza del venado, acostumbran realizar solamente en su territorio –teniendo como figura central a la virgen de Guadalupe– y que tiene como finalidad la reafirmación de los compromisos con la lucha. Para los yaquis es necesario agradecer a la Madre Tierra, a la rebeldía y a la resistencia encarnadas en esta virgen, para tener claridad y certeza de la continuidad que tendrá la lucha por la defensa del territorio y por la preservación de los usos y costumbres, al igual que por la construcción de un país justo y digno.” Crónica segunda compartición: http://subversiones.org/archivos/111830

El Festival se desarrolló en 6 diferentes sedes, del centro al sur del país: algunas de ellas simultáneas como fue el caso de Amilcingo, estado de Morelos, en donde las comparticiones se llevaron a efecto los días 22 y 23 de diciembre al mismo tiempo que en Xochicuautla. En el Distrito Federal se realizó el Festival de las Resistencias y las Rebeldías los días 24, 25 y 26 del mismo mes. Las comparticiones continuaron los días 28 y 29 en Monclova, Municipio de Candelaria, en el estado de Campeche. Los días 31 de diciembre de 2014 y 1º. de enero de 2015 se celebró el 21 Aniversario del levantamiento zapatista en el Caracol de Oventic. Las plenarias finales y la clausura del Festival se realizaron en el Centro Indígena de Capacitación Integral- Universidad de la Tierra (CIDECI) en San Cristóbal de las Casas, Chiapas los días 2 y 3 de enero. Crónica tercera compartición: http://subversiones.org/archivos/112113 


Durante todo el Festival se compartió, se departió, se pintó, se hizo teatro, se dieron talleres, se montaron puestos de venta de artesanías, alimentos y productos realizados por los participantes, se cantó, se celebro y se bailó.


La celebración del 21 aniversario se llevó a afecto en el Caracol de Oventic, Chiapas, entre frío, niebla y brisa que no por ser ligera, dejó de mojar, de empapar y sin embargo, se bailó toda la noche al ritmo de rap, corrido, cumbia; para espantar el frío y alimentar el calor humano, o se cantó al ritmo de los jaraneros que se reunieron para realizar un “debate” musical al ritmo del canto jarocho. ¿Quién habló de frío? Tiritábamos, es cierto, pero la noche transcurrió pronto en este ambiente festivo.¡Y no es para menos!, 21 años de consecuencia en la lucha son de considerar. Crónica celebración del 21 aniversario del Levantamiento del EZLN: http://seminarioscideci.org/miles-de-personas-celebran-el-aniversario-21-del-levantamiento-zapatista-en-oventik/ 

El acto central de esta celebración inició con el saludo zapatista a las banderas de México y del EZLN con la participación de los familiares de los 23 desaparecidos de Ayotzinapa y el motivador comunicado del Subcomandante Insurgente Moisés, en el que reiteró el llamado a unir teoría y práctica en la lucha anticapitalista y concluyó abrazando cálidamente a los familiares de los normalistas desaparecidos. Un abrazo físico con un profundo significado pues con él, los zapatistas y todos quienes estuvimos presentes en uno u otro momento del Festival, estábamos también abrazando y haciendo nuestra la causa que enarbolan y que llevan por todo el país y el mundo.


El Primer Festival Mundial de las Resistencias y Rebeldías permitió la confluencia y convivencia de personas de ambos sexos, de 1 a 82 años de edad, entre ellas 2046 nacionales procedentes de los 31 estados y el Distrito Federal y 545 internacionales procedentes de 48 países del orbe. Tod@s nosotr@s pudimos escucharnos, escuchar a los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa y escuchar la palabra del Subcomandante Insurgente Moisés quien concluyó con este mensaje:
Compañeras, compañeros, compañeroas:
No hay un sólo camino.
No hay un paso único
No tiene el mismo modo quien camina y lucha.
No es uno el caminante.
Son diversos los tiempos y los lugares y muchos los colores que brillan abajo y a
la izquierda en la tierra que duele.
Pero el destino es el mismo: la libertad.  La Libertad.  LA LIBERTAD.
Subcomandante Insurgente Moisés.

De esta manera se hace patente que lejos de haber desaparecido o haberse debilitado como pregona el poder y como muchos quieren creer, el zapatismo se ha fortalecido, ha concretado por la vía de los hechos su autonomía en diferentes territorios y mantiene presencia a lo largo y ancho del territorio nacional a través del Congreso Nacional Indígena y la Sexta Nacional, y que ha atravesado fronteras para insertarse en al menos 48 países del mundo que asistieron a este evento (otros no pudieron estar presentes) y que conforman la Sexta internacional. Todos ellos, todas ellas, tod@s nosotr@s nos asumimos anticapitalistas y luchamos por construir otro mundo: un mundo donde quepan muchos mundos. Para ello, cada cual se llevó su tarea y compromiso de llevar adelante su resistencia en el espacio geográfico que le corresponda.

¡Eso haremos! Sin duda. Dondequiera que nos encontremos y en la medida de nuestras posibilidades llevaremos la luz y la estafeta que recibimos.


- Crónica plenarias y clausura del Primer Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías: http://seminarioscideci.org/clausura-del-primer-festival-de-las-resistencias-y-las-rebeldias-contra-el-capitalismo/
- Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés en el acto central del 21 aniversario: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2015/01/01/palabras-del-ezln-en-el-21-aniversario-del-inicio-de-la-guerra-contra-el-olvido/
- Pronunciamiento del Primer Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el Capitalismo: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2015/01/08/pronunciamiento-del-primer-festival-mundial-de-las-resistencias-y-rebeldias-contra-el-capitalismo/
Otros enlaces:
- Caracol Oventic, Chiapas http://subversiones.org/archivos/112330 
-CIDECI, San Cristobal de las Casas, Chiapas http://subversiones.org/archivos/112407 

-La resistencia a obedecer, Gustavo Esteva: http://www.jornada.unam.mx/archivo_opinion/autor/front/49/43687 

viernes, 9 de enero de 2015

Ayotzinapa: Palabra, fotografía e Instalación como denuncia y memoria recientes.


Nombrar a los desaparecidos para combatir el olvido ha sido una práctica de resistencia en las historias recientes de los pueblos indígenas y no indígenas que siguen sufriendo ataques selectivos y desapariciones forzadas. Hoy sabemos que es necesario alzar la voz de inmediato, no solo mediante la palabra oral o escrita, sino en todas sus formas: como acción, como imagen y mediante la utilización de los nuevos medios.
En relación a la más reciente desaparición de 43 jóvenes estudiantes normalistas de la Normal Rural Isidro Burgos, ubicada en Ayotzinapa[1], en su mayoría indígenas, en el estado de Guerrero, México; los zapatistas pidieron a los padres de los jóvenes que decidieron recorrer el país en demanda de la verdad y la justicia: “no dejen caer su palabra./ No la dejen caer./ No la desmayen,/ Háganla crecer para que se levante por encima del ruido y la mentira./ No la abandonen porque en ella anda no sólo la memoria de sus muertos y desaparecidos, también camina la rabia de quienes abajo son ahora para que los de arriba sean…” (Subcomandante Moisés, 2014). 
A la palabra de los padres y familiares de los estudiantes desaparecidos, se han sumado las voces de estudiantes y sociedad civil de todo el mundo, así como una abundante producción de acciones y carteles que responden a la premura del tiempo y que sin embargo, en algunos de ellos, desde nuestro particular punto de vista, se pueden identificar elementos artísticos, destaco dos:



La primera es una instalación realizada por estudiantes universitarios quienes colocaron en el patio de su facultad 43 pupitres sobre los que colocaron las fotografías de cada uno de los normalistas desaparecidos. Se trata de una instalación cuya fuerza radica en su sencillez, en la utilización de dos elementos que contienen una carga semántica que habla por sí misma: pupitres escolares y fotografías, añadirle algo más solamente le restaría potencia al mensaje. La simbólica instalación ha sido replicada en diferentes lugares (en las recientes comparticiones del Primer Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías realizadas en las diferentes sedes fue una constante, aunque en el lugar de las fotografías, utilizaron 43 números).



La fotografía por sí misma es un testimonio de que un hecho tuvo lugar, de que esa persona existió-existe, de que ya no está donde debiera, y de que tiene una familia que la espera. La fotografía como testimonio de la existencia real de personas desaparecidas (que no ausentes, porque se les arrebató de sus hogares de forma forzada y se desconoce su destino, lo cual desgarra a la familia, a una sociedad entera) es, por desgracia, un recurso cada vez más utilizado. Sobre esto Nelly Richard señala:
“…El álbum fotográfico es, tradicionalmente, el soporte ritual de una composición de grupo que se basa en la familia como principal unidad narrativa. Exhibir en la calle estas fotos arrancadas del álbum que muestra a sujetos arrancados de sus familias, tal como lo hacen los familiares de desaparecidos: desviar estas fotos de su ritualidad privada para convertirlos en activo instrumento de protesta pública, permite también comprobar que lo “nacional” —extensión simulada de lo “familiar”— no es sino una parodia de unidad hecha de cuerpos lesionados y de identidades truncadas…” (Richard, 2006:168). 
Historias que se repiten. Si bien Richard se refiere a los miles de desaparecidos durante la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, sus reflexiones pueden ser aplicadas a los casos de detenidos-desaparecidos que desde entonces hasta ahora se multiplican en Latinoamérica y el mundo. La instalación a la que nos referimos no fue reivindicada como una obra de arte a pesar de lo cual expresa la creatividad que los jóvenes universitarios en particular, y el movimiento social en general han demostrado desde la segunda década del siglo XX. Fotografía y silueta siguen siendo un testimonio vivo de existencia. Observar el rostro del desaparecido llevó a mucha gente en Argentina a enterarse de que sus compañero(a)s, sus amigo(a)s habían sido arrancados de la tibieza de su hogar. A muchas madres y familiares de otro(a)s desaparecido(a)s los animó a sumarse a las primeras iniciativas de denuncia y protesta. Los rostros dicen mucho de la persona, quizá por esta razón los verdugos de los normalistas de Ayotzinapa, después de torturar y asesinar al joven Julio César Mondragón, lo arrojaron a la calle con el rostro desollado y sin ojos, querían borrar su huella pero querían también y sobre todo, que todo mundo se enterara de lo que puede sucederle a los desobedientes.
“los rostros de los detenidos-desaparecidos (...) llevan impresos estos sometimientos fotográficos y corporales al dispositivo del control social que, después de identificarlos y vigilarlos, se dedicó a borrar toda huella de identificación para que la violencia no dejara rastro de ejecución material ni huella de autoría”. (Richard, op cit: 167).
Algo sumamente preocupante es que en el caso que Richard analiza, estas detenciones-desapariciones, este identificar y vigilar, este borrar toda huella de identificación para no dejar rastro, se estaba dando en un régimen dictatorial. El caso de los estudiantes detenidos-desaparecidos de Ayotzinapa, Guerrero, México, se da en una aparente democracia que sin embargo muestra cada vez más los inhumanos rasgos de una dictadura.
El otro ejemplo es el cartel No sólo es Ayotzinapa, en el que se observa el grito de una joven cuyo rostro se encuentra enmarcado, siguiendo el volumen de su cabellera, por contundentes datos sobre los diversos ataques que las fuerzas de seguridad federales han realizado sobre la población inerme a lo largo del siglo XX y lo que va del XXI [2]. Al igual que en el caso anterior, el mensaje se envía mediante una economía de recursos visuales que hablan más que el discurso oral. Con este recurso visual, el grito y el mensaje emitido adquieren una resonancia internacional puesto que la imagen ha circulado ya por las redes sociales. Un rostro anónimo de una joven que podría ser el de cualquier persona en cualquier parte del mundo que demanda justicia, hoy que la criminalización de la juventud está de moda en el orbe.
   
                               
Arte, Palabra y Memoria son conceptos que van estrechamente ligados cuando hablamos de pueblos sometidos, pues es a través de la palabra materna en todas sus formas: oral, glífica, sígnica, escrita, declamada, cantada, bailada, coloreada; que se mantiene la memoria histórica y la identidad cultural de los pueblos. De ahí que cuando ha sido necesario hacerlo, la palabra se ha guardado cuidadosamente en la intimidad de la familia o grupo social para hacerla surgir y sonar cuando llega el momento preciso de elevarla, de hacerla escuchar y tal vez retumbar. "Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia", argumentaba con toda razón José Saramago en su conferencia “De la sombra a la luz” (2005). De ahí el valor que dan a la palabra los pueblos originarios mediante la tradición oral que han mantenido viva su memoria ancestral, no en vano el señor universal entre los aztecas era llamado huey tlatoani (gran orador).




[1] Ayotzinapa en una oblación de origen náhuatl, ubicada en el estado de Guerreo, cuyo nombre significa: río de calabacitas. Entre la noche del 26 y el día 27 de septiembre de 2014, los jóvenes normalistas que se dirigían a conmemorar la masacre estudiantil de 1968; fueron interceptados y atacados por las fuerzas policiales y el ejército mexicano,  coludidos con el crimen organizado, dejando un saldo de 6 muertos y 43 desaparecidos. No es la primera vez que sucede un acto así, las normales rurales son constantemente agredidas. Abraham A. Rasgado Gonzáles hace un excelente resumen titulado “¿A dónde irán nuestrosnormalistas?” publicado en su blogg, en diciembre de 2013, cuando fueron asesinados 3 estudiantes de la misma normal de Ayotzinapa.
[2] Para ampliar la información sobre este tema, se puede leer el artículo de Raúl Jardón, “La represión en México: 1950-1971”, en Rebeldía num. 2. pp. 57-65. Sobre el papel de artista y estudiantes en el movimiento estudiantil de 1968 en México, consultar: La gráfica del 68. Homenaje al movimiento estudiantil, realizado por el Grupo Mira.