domingo, 27 de octubre de 2013

La rica herencia de los pueblos originarios en el mundo.



Yaquis Arte

Hacia cualquier rincón de la tierra que miremos, encontramos manifestaciones de descontento por el modelo económico occidental que se ha impuesto al mundo mediante la mentira y la guerra. Existen millones de voces que claman por la construcción de un mundo diferente. Un mundo donde quepan muchos mundos.

Los pueblos originarios del orbe (más allá de idealizaciones)  con su ejemplo de resistencia milenaria y con sus muy particulares filosofías, sus conocimientos anestrales sus y expresiones culturales pueden darnos una muestra de que otro mundo es posible. Un mundo justo, en donde los seres humanos se rijan por la ética como principio, en donde los derechos humanos sean respetados, en donde la riqueza que todos producimos con nuestro trabajo se distribuya equitativamente, en donde la diferencia no se criminalice, en donde esa diferencia se valore como lo que es: una fuente de riqueza. Aquí algunos ejemplos de la expresión reciente de la cultura y el arte indígenas en el planeta y de la persecusión de que siguen siendo objeto.


Jaime Huenún. Chile
Antología de poesía indigena latinoamericana

Los más de 600 pueblos indígenas, originarios de América Latina, han mantenido sus tradiciones por medio de una oralidad que se niega a olvidar; que se niega a ceder ante la modernidad y, que intenta por último, anclar las diversas manifestaciones culturales que estas comunidades producen, de manera que formen parte de una sociedad que los desconoce, y que a veces niega esta parte de sus raíces. 


CEREMONIA DE LA MUERTE
Uno
(Forrahue)
"...alzaban sus manos
ensangrentadas al cielo..."
(Diario "El Progreso" de Osorno
21 de octubre de 1912)
No hablábamos chileno, mi paisano,
castellano que lo dicen.
Copihue sí, blanco y rojo,
flor de michay,
chilco nuevo.
No sabíamos de Virgen ni de Cristo, padrecito,
ni del Dios en las Alturas.
Jugábamos tirándonos estiércol de caballo en los potreros;
robábamos panales a los ulmos y a los moscos,
y pinatras a los hualles de la pampa;
mirábamos desnudas bañarse a las hermanas
con manojos de quillay en el arroyo.
Malo era.
Sí.
Por eso vino envidia y litigio y carabina;
por eso se volvieron lobos los venados y los peces.
Malo era, paisanito, malo era.
Comíamos caliente el crudo corazón de un cordero
en el lepún;
rezábamos huilliche al ramo de laurel
junto a la machi;
matábamos con fuego al que mete huecuve
contra el cuerpo y contra el alma.
¡Brujo diablo, anda vete! decíamos escupiendo,
y el bosque más espeso
escondía a la lechuza.
Malo era, malo era.
No sabía vivir el natural antes amigo, no
sabía.
Las mujeres se preñaban en lo oscuro y en lo claro,
y los hijos se criaban a la buena
de los bosques y los ríos.
Así era, mamita, así fue:
las estrellas dejaron de alumbrarnos
la sangre de repente,
y tuvimos que ocultarnos como zorros
en montañas y barrancos.


Mujer rarámuri.

Carlos Montemayor. México.
HE VENIDO A CONTRADECIR. 
La cosmovisión de los pueblos indígenas actuales.

Los ensayos aquí reunidos, particularmente los que se refieren a los nahuas de Chicontepec y a los lacandones, ejemplifican las limitaciones y los aciertos de una etnología que, aparentemente con elementos científicos, se guía con esquemas prejuiciosos de la cultura occidental. En esta inercia asoma, como distintas modalidades de un mismo prejuicio, la desatención al discurso en lenguas indígenas, el interés por los ritos y no por el rezo que los acompaña o que los sustenta, la vaguedad de términos como mitología, mítico, épocas míticas y, sobre todo, el sentimiento de superioridad sobre los colaboradores y oficiantes indígenas que sólo quedan convertidos en informantes.



Jornadas yaquis en defensa de su territorio.

Paco Ignacio Taibo II. México
Yaquis. Historia de una guerra popular y de un genocidio.


"En tiempos de paz la tribu yaqui llegó a tener 30.000 miembros, mientras que al final de su lucha armaba quedaban menos de 7.000, mermados por epidemias, asesinatos, desapariciones forzadas, esclavitud o desplazamientos.
De acuerdo con el libro, mediante una operación meticulosamente planificada los sucesos fueron silenciados primero por sus perpetradores, con la complicidad de los periódicos locales.
Luego su lenta masacre, realizada al cabo de una década y que comenzó a inicios del siglo XX, "quedó opacada por el inicio de la Revolución Mexicana en 1910", prosiguió Taibo II.
Involuntariamente, otro hecho que permitió borrar los rastros de la matanza fue la falta de memoria escrita de los yaquis."



Venus de Hohle Fels
Guillermo Piquero. España
Europa Indígena. El retorno de los ancestros. 

Hubo un tiempo en el que la cosmovisión de las primeras culturas europeas en nada se diferenciaba de la del resto de pueblos indígenas de nuestro planeta.  Durante un inmenso periodo de más de 35.000 años (del Paleolítico al Neolítico) y según las evidencias del arte simbólico prehistórico y las mitologías arcaicas, una misma cosmovisión en torno a la figura de la Gran Madre Naturaleza fue compartida en todo el continente euroasiático: desde el Cantábrico hasta Siberia, llegando hasta Oriente Próximo y el Valle del Indo.

Esta visión de la naturaleza como una Gran Madre era ya plasmada en el arte prehistórico hace nada menos que 40.000 años (Venus de Hohle Fels) y sobrevivió como figura central de la mitología Europea hasta hace unos 5.000 años, cuando los primeros pueblos militarizados comenzaron a imponer una nueva forma de concebir el mundo que se prolonga hasta nuestros días.


Enlace Zapatista. México.


Hoy se cumplen 17 años de iniciadas las operaciones militares en la Región Loxicha, el ingreso del ejército federal fue tan solo una parte de lo que hoy sabemos se denominan “operaciones de contrainsurgencia”.
Mas de 150 personas detenidas sin órdenes de aprensión y que fueron torturadas para obligarles a firmar hojas en blanco y estampar sus huellas digitales; asesinatos selectivos disfrazados de enfrentamientos o intentos de fuga; violaciones sexuales; desplazamientos forzados de población; marcan el inicio de la instalación de un guerra en contra de los pobladores de la Región Loxicha.
Lo que siguió inmediatamente después de la ocupación militar y que hasta hoy sigue vigente, fue la implementación de políticas sociales de carácter asistencial, que tienen como objetivo congelar la desigualdad y consolidar la cadena de grupos en el poder. Estas políticas muestran la forma en que el poder del capital y el Estado se ensañan en contra de los pueblos que ejercen su auto organización, con el fin de capturarlos, debilitarlos y destruirlos, para convertirlos en obedientes participantes de las instituciones diseñadas desde arriba.

Rehacer el mundo. 2010.
bronce/piedra.
Carmen M. Genis. México

Rehacer el mundo.
De que el voraz sistema capitalista, neoliberal o globalización, como prefiera llamarse a este injusto régimen impuesto en todo el orbe por los grandes capitales está en crisis, es algo que ya nadie puede dudar pues por doquier existen muestras de ello. Cada día las mayorías desposeídas sufren de algún nuevo despojo en los pocos, poquísimos paliativos que han ido consiguiendo a coste incluso de muchas vidas. La voracidad de esos grandes capitalistas no tiene límites, quieren más sin importarles la sangre que derraman y que definen como "daños colaterales". 
La sangre de los miles de migrantes que mueren o son asesinados en sus intentos por cruzar las fronteras europeas o norteamericana en busca de mejores condiciones ya no de vida sino apenas al menos de sobrevivencia. La sangre de los miles de muertos por hambre y desnutrición cuando la riqueza que hay en el mundo es tal que a nadie le debería faltar algo digno que llevar a la boca diariamente. La sangre de los muertos por enfermedades curables que no sobreviven debido a los altos costos de la atención sanitaria. La sangre de los miles de muertos por las guerras que los poderosos provocan en su afán de conquista de nuevos territorios que explotar para sus insaciables bolsillos. La sangre de l@s miles de niñ@s, jóvenes y ancian@s que se suicidan por desesperanza, porque este mundo globalizado y hegemónico no les ofrece ya nada digno de vivirse.

Es necesario entonces rehacer el mundo tomando en cuenta las diversas filosofías y culturas milenarias que en él sobreviven a pesar de todo.

martes, 8 de octubre de 2013

Salvador Allende revive en el Teatro para reivindicar su convicción democrática.


Ser joven 
y no ser revolucionario 
es una contradicción hasta biológica.
Salvador Allende. 

De teatro no sé nada. Como nada sé de cine ni de música. Me confieso neófita en esas disciplinas artísticas. Sin embargo, mi ignorancia sobre ellas no me impiden distinguir  cuando me encuentro ante una obra teatral, un concierto o una cinta que valen su peso en oro. Sé valorar una buena puesta en escena y el trabajo actoral que  no necesita de tantos artilugios para hacer que el público se sumerja de lleno en la obra que se representa. Este domingo 6 de octubre tuve la oportunidad de disfrutar de Allende, noche de septiembre, obra teatral dirigida por Pablo Casals y escrita por Luis Barrales, que recrea de manera muy libre lo que pudo haber sucedido durante la noche previa al golpe de Estado de Pinochet contra el gobierno democrático de Allende y que es una de esas obras.
Al apagarse las luces y aparecer el escenario, se puede ver una especie de terraza en un jardín, y en la semioscuridad, al fondo del lado derecho frente al espectador un hombre con la guitarra en la mano. Con las primeras notas musicales empieza la magia de la música interpretada con maestría como marco perfecto para la entrada en escena de los actores.
Con las excelentes actuaciones de Rolo Pulgar que da vida a un Salvador Allende totalmente humano que como humano refleja sus debilidades, sus temores, sus convicciones y su buen humor para enfrentar una situación ya inevitable. Patricia Rivadeneira por su parte, asume el papel de Miria, “mi cerebro”, según las palabras que durante la obra pronuncia "el compañero presidente Allende". Y por otro lado el trabajo de Monserrat Estévez, que da vida a Tati, la hija y los “ojos” de Allende.
Están también las actuaciones magistrales de Mario Lorca, un líder masón, Juan Pablo Miranda (un integrante del GAP) y Matías Jordán un sencillo pero convencido y fiel ayudante de Allende "sus manos".
La magia que inició con los acordes de la guitarra, continúa a lo largo de la obra que pasa de los momentos dramáticos al sentido del humor, que mezcla los hipotéticos acontecimientos de esa noche en el año 1973, con los hechos que en su momento no se conocían y que la historia ha develado. Momentos que hacen irremediablemente que las lágrimas corran por las mejillas antes de secarlas discretamente, pero que también provocan la risa franca por el humor que en medio del drama aparece con mucha frecuencia.
No cabe duda. Un buen trabajo actoral es capaz de llenar en su totalidad la casi hora y media en que se desarrolla la obra. Y qué duda cabe, también, de que a 40 años es más que necesario hablar de todo eso que el terror quiso borrar y el temor ha impedido que aflore. Enhorabuena a este Chile que se encuentra en pleno renacer y que ha comenzado ya desde 2011 (tal vez antes) a sacudirse el miedo y a expresarse.