jueves, 12 de septiembre de 2013

Chile 40 años después. Memoria y represión.


CHILE. LAS IMÁGENES PROHIBIDAS 40 AÑOS DESPUÉS.




A lo largo de este mes de septiembre se han realizado una serie de actos para recordar el golpe de Estado de Augusto Pinochet contra el Presidente Salvador Allende, para recuperar la memoria y dejar atras defnitivamente el silencio. Manifestaciones para exigir la verdad sobre los desaparecidos (en la imagen), foros, y coloquios organizados por la Universidad de Chile y otras instancias, lecturas de testimonios de los prisioneros, acciones espontáneas de jóvenes... Por desgracia, la represión y la censura en "Democracia" también está presente.
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"Los soldaditos de nuestra infancia son distintos a los militares de la niñez de nuestros padres. Los aviones no eran de papel sino hauker hunter. El ejército no era un juguete, era terror. Ellos crecieron sin jugar, nsotros jugamos sin crecer. Su época fue de piedra, metal y fuego. La nuestra es de plástico."

















Instalación realizada por jóvenes frente al recién remodelado (y todavía cercado) Palacio de La Moneda.









Coloquio Golpe. 1973 - 2013, organizado pr la Universidad de Chile. Se escucharon voces de y sobre los defensores de los Derechos Humanos, los Movimientos sociales, los Movimientos feministas (tuvieron un espacio con intervenciones muy interesantes de feministas que trabajaron durante la dictadura), la ciencia y represión, los medios de comunicación y la dictadura, los pueblos riginarios bajo presión, los límites de la Democracia y el poder, la política y lo político. Tres días muy intensos donde accedimos a información que todavía hay que procesar. El arte estuvo presente mediante la representación teatral.




Con la noche, el Estadio Nacional, ese lugar de infamia y dolor, se llenó de miles de personas que, con sus veladoras, llenaron el silencio: de imágenes, de nombres, de canciones y presencias. Ahí estaban los rostros de todas y todos los muertos, detenidos y desaparecidos. Estaban los testimonios y recuerdos de los presos, torturados y exiliados. Estábamos los que pudimos gritar “¡Presentes! ¡Ahora y siempre!” ante su absurda ausencia.


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